Resolver una ecuación significa encontrar el valor de la incógnita (x) que hace verdadera la igualdad. La regla fundamental: lo que haces a un lado, lo haces al otro.
Una ecuación es como una balanza: ambos lados siempre deben ser iguales. Si agregas, quitas, multiplicas o divides algo en un lado, debes hacer exactamente lo mismo en el otro lado para mantener el equilibrio.
Cuando x aparece en ambos lados, mueve todos los términos con x a un lado y los números al otro. En 5x + 3 = 2x + 12: resta 2x en ambos → 3x + 3 = 12. Resta 3 → 3x = 9. Divide → x = 3.
Forma: ax + b = c